¿Qué es el déficit y la deuda pública?

Déficit público y deuda pública son términos con significados distintos que no debemos confundir. Sin embargo, ambos términos están vinculados entre sí y por ello vamos a explicar cuál es la diferencia. El déficit público y la deuda son diferentes variables, el déficit público representa la diferencia entre ingresos y gastos en un año concreto. Y la deuda es la variable a la que se suma o se resta el déficit. El resultado de esa operación es la deuda pública total.

🕵️ El déficit y la deuda pública

Déficit público

El déficit público es un indicador que registra la diferencia entre el ingreso y el gasto público de un país en un período determinado. Este período es de un año, coincidiendo con un año presupuestario. De ahí que al resultado de la resta ingresos-gastos se le denomine saldo presupuestario. Se utiliza el término indicador porque este saldo se expresa en porcentaje respecto al producto interior bruto (PIB) de un Estado. Si el resultado es negativo, hablaríamos de déficit público. Cuando este resultado es positivo, es lo que se conoce como superávit.

Deuda pública

La deuda pública es el total de las deudas adquiridas por Estado, administraciones autonómicas y administraciones locales, con empresas, entidades o incluso personas. Es decir, la deuda del sector público con el sector privado. Al igual que con el déficit, el resultado se expresa en porcentaje del PIB. En cambio, la deuda pública no se mide utilizando un período de tiempo determinado, sino que hace referencia al total de deuda acumulada.

🧐 Relación entre ingreso y gasto público

La mayoría de los ingresos de un país provienen de la recaudación de impuestos. Si estos ingresos no son suficientes para que las necesidades de gasto estén cubiertas, probablemente hará que la deuda pública aumente. Con necesidades de gasto, nos estamos refiriendo al gasto público necesario para proveer a la ciudadanía de servicios y derechos que garanticen un cierto bienestar social.

Para entenderlo mejor, un Estado invierte parte de sus presupuestos en políticas sociales que contribuyan a reducir la desigualdad entre sus ciudadanos. Este gasto público se destina a servicios públicos fundamentales como Sanidad, Educación, prestaciones, ayudas, etc.

En teoría, y bajo los criterios de la Unión Europea, la deuda pública de un país no debería superar el 60% del PIB. Siguiendo esos mismos criterios, el déficit público tampoco debería ser superior al 3% del PIB.

La realidad es que son muy pocos los países que se encuentran dentro de estos parámetros.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar