¿Qué son las hipotecas mixtas?

Estando el Euribor en valores negativos y con los expertos augurando que seguirá así algunos años más, las entidades bancarias empiezan a promover el tipo de interés mixto en sus préstamos hipotecarios. Como ya ocurriera tras la crisis del 2008, en esta, provocada por la pandemia y mirando de reojo los índices negativos del índice referencial, los bancos ofrecen a sus clientes la posibilidad de contratar una hipoteca mixta. Pero ¿qué son las hipotecas mixtas?

Las hipotecas mixtas combinan el tipo de interés fijo y el variable en esta modalidad de contrato hipotecario. Durante un primer período acordado con la entidad, que suele oscilar entre los tres y los diez años, se aplica un tipo de interés fijo. Transcurrido ese plazo, el tipo de interés aplicado es variable.

Por tanto, con una hipoteca mixta, sabremos cuánto vamos a pagar durante ese primer período inicial a plazo fijo, abonando mensualmente la correspondiente cuota. Una cuota que, lógicamente, sabremos de antemano. Mientras que, al pasar al período variable, pagaremos al mes lo correspondiente al euríbor más el tipo de interés ofrecido por el banco. Aparte de esta característica de combinación de ambos tipos de interés, las condiciones en este tipo de hipoteca son similares a las de una del tipo variable.

Ventajas e inconvenientes de las hipotecas mixtas

El hecho de que el Euríbor continúe cotizando en valores negativos puede ser motivo suficiente para no firmar una hipoteca del tipo mixto. Estaríamos perdiendo esa ventaja durante ese período inicial en el que vamos a pagar un fijo, independientemente de la cotización del referencial. Años después, al pasar al tipo variable, nos arriesgamos a una posible subida del Euríbor que podría perjudicarnos. Aunque, claro, no es igual que el primer periodo a tipo fijo sea de 3 años, a que sean diez (algo que tendrás que negociar con tu banco).

Por otro lado, una hipoteca mixta te puede interesar si tienes posibilidad de ahorrar esos primeros años de hipoteca. Así, podrías amortizar parcialmente tu contrato hipotecario reduciendo las cuotas en las que luego te aplicarán el tipo variable. También puede resultar beneficioso ese período inicial en el que la mensualidad va a ser más asumible, debido a que el tipo de interés fijo va a ser más reducido que en el caso de las hipotecas fijas.

Como siempre, va a depender de tu perfil financiero (estabilidad laboral, historial crediticio, ingresos regulares, deudas, otros créditos) y de tu tolerancia al riesgo. Lo que está claro, es que antes de decidirte por una u otra modalidad, deberás analizar las condiciones particulares y las comparativas con otros bancos.

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