Financiación de emprendimientos: ¿qué es el bootstrapping?

Existen diferentes métodos para la financiación de emprendimientos, pero en este artículo nos centraremos en el bootstrapping. Un cambio de mentalidad respecto a los recursos económicos necesarios para arrancar un proyecto. En esencia, este método trata de optimizar el habitualmente escaso capital con el que contamos al iniciar un negocio y centrarse en conseguir clientes. A continuación, te contamos cómo financiar un proyecto con recursos económicos limitados gracias a esta curiosa pero eficaz técnica.

El bootstrapping como método de financiación de emprendimientos

Las épocas de crisis también nos ofrecen oportunidades para reinventarnos o lanzarnos a iniciar un proyecto pensado hace mucho tiempo. Generalmente, el primer obstáculo con el que encontramos suele ser el de no disponer del capital suficiente para materializar esa idea. Por suerte, en los últimos años han aparecido distintos métodos para la financiación de proyectos que contribuyen a poner en marcha proyectos sin necesidad de recurrir a grandes inversiones.

Con frecuencia, a la hora de crear una empresa, los emprendedores recurren a la financiación externa para invertir en los recursos necesarios para arrancar. Esto, de entrada, presenta dos hándicaps a tener en cuenta. Por un lado, al solicitar un crédito a una entidad financiera, cabe la posibilidad de que no nos lo concedan. Además, meternos en un préstamo significa endeudarse, con el consiguiente peligro de no recuperar la inversión y no poder hacer frente a su devolución.

Por todo el mundo existen múltiples ejemplos de startups que han logrado alcanzar el éxito aplicando el método bootstrapping. Esta técnica facilita el emprendimiento a personas y equipos de trabajo que apenas disponen del capital necesario para la ejecución de su idea de negocio.

El bootstrapping es un método de financiación de proyectos que consiste en comenzar con los pocos ahorros y recursos de los que dispongamos. Para empezar, se evita el endeudamiento al prescindir de financiación ajena y se emplea toda la energía en conseguir clientes. Así, crecerán las ventas y la financiación vendrá de la mano de la propia facturación que se haya generado. Esto supone ser realistas al fijar los objetivos a corto plazo y la limitación de crecimiento rápido en esta primera etapa del proyecto.

Después, cuando los ingresos van aumentando se invierte en los recursos requeridos para que la empresa crezca paulatinamente y poder alcanzar los objetivos fijados.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar