¿Qué es la comisión de apertura de un préstamo? ¿Es legal cobrarla?

Conocer qué es la comisión de apertura de un préstamo y su importe es algo básico si te estás planteando pedir dinero prestado a una entidad financiera. Es una de las comisiones habituales que nos encontramos al solicitar al banco incluso el mejor préstamo personal (y también en las hipotecas); pero ¿sabes exactamente en qué consiste, y cuánto te puede costar? ¿Es legal cobrarla? A todas estas preguntas vamos a darle cumplida respuesta en este artículo.

❓ ¿Qué es una comisión de apertura?

Básicamente la comisión de apertura se refiere a una cantidad de dinero equivalente a un porcentaje sobre el importe del préstamo que hemos solicitado (a veces se fija una cantidad mínima por contrato) que la entidad que nos presta el capital nos va a cobrar por el mero hecho de darnos ese dinero, normalmente justificándolo como gastos administrativos y de gestión: es decir, es una cantidad extra que tendremos que abonar además de los intereses.

La comisión de apertura está regulada por ley en España, estableciéndose que sólo se nos puede cobrar una vez y en el momento en que se contrata el préstamo (es decir, una vez nos lo han concedido).

Puede ocurrir en ocasiones que la propia entidad financie esta comisión -especialmente si hablamos de préstamos grandes, como en las hipotecas- y la incluya en el capital total prestado: en ese caso, además de los intereses por el capital prestado, también los estaremos pagando por la comisión de apertura, por lo que el negocio para la entidad financiera en cuestión puede resultar redondo, ya que es ella al fin y al cabo la que fija su cuantía.

Esto supone que si por ejemplo solicitamos un préstamo de 100.000 euros, y éste tiene una comisión de apertura del 2% y la financiamos con el préstamo, la entidad nos abonará 100.000 euros en concepto de capital prestado, pero realmente estaremos pagando un préstamo de 100.000 + 2.000 euros de comisión de apertura: 102.000 euros en total, con sus correspondientes intereses.

❓ Mi préstamo, ¿mejor con o sin comisión de apertura?

La pregunta a primera vista puede parecer extraña, ¿verdad? ¡Mejor sin comisión, por supuesto! Sin embargo, esto no es siempre así; o para ser más exactos, habría que reformular esa pregunta de otra manera: ¿en qué debo fijarme al contratar un préstamo?

La cuestión está en que aunque lo ideal es que la comisión de apertura sea lo más baja posible, o incluso que no nos cobren ninguna, muchas veces las entidades repercuten su coste en los intereses: es decir, podemos encontrarnos con que un banco ofrezca un préstamo sin comisión de apertura, pero que a la hora de la verdad los intereses sean más altos que en otras entidades donde sí la cobren.

Es por ello que un consejo muy importante a la hora de buscar un préstamo de cualquier tipo es fijarse siempre no en el interés (TIN) sino en el TAE, que es un índice que deben proporcionar todas las entidades financieras y que incluye todos los gastos asociados al préstamo, tanto intereses como comisiones.

Pongamos un ejemplo: el Banco Midineroya me ofrece un préstamo con un interés bajo, pongamos el 6%, y con la comisión de apertura y otros gastos se nos va a un 7,2% TAE; seguimos buscando y resulta que el Banco Tomatudinero promete no cobrarnos comisión de apertura, pero vemos que los intereses son más altos y que el TAE se dispara al 7,5%… ¿Cuál escoger? Pues sin echar cuentas, viendo el TAE todo apunta a la primera opción.

❓ ¿Puede cobrarme el banco esta comisión al pedir un préstamo?

La cuestión del cobro de la comisión de apertura en préstamos e hipotecas ha sido durante años objeto de controversia y litigio en los tribunales, donde muchos clientes han llegado a recurrir pidiendo la devolución del importe de dicha comisión por considerarlo una cláusula abusiva.

Teniendo en cuenta que el porcentaje de una comisión sobre el capital prestado suele rondar el 2% o más, hablamos de cantidades nada desdeñables. El argumento principal de los demandantes ha sido considerar nula esa comisión porque muchas veces los bancos no podían demostrar que obedeciese a un gasto real, sino más bien a una arbitrariedad. Y lo cierto es que en años recientes varios tribunales de justicia habían dado la razón a los clientes.

Esto fue así hasta que el 23 de enero de 2019 el Tribunal Supremo dictó sentencia y declaró que la cláusula de comisión de apertura en un préstamo NO es nula: vamos, que las entidades pueden cobrarla y tienen derecho a ello. El alto tribunal razonó su decisión diciendo que esta comisión puede considerarse como un precio que el banco pone a sus servicios y una parte consustancial al propio préstamo.

Además el Supremo consideró que no sólo se trata de una comisión muy habitual y perfectamente conocida por los clientes, sino que además puede considerarse transparente ya que las entidades informan de ella. De hecho el tribunal sí que aprovechó la ocasión para recordar que tanto el interés del préstamo como la comisión de apertura deben incluirse en el cálculo de la TAE para que el consumidor esté informado del coste real del producto.

❓ ¿Qué pasa con la entrada en vigor de la nueva ley hipotecaria?

Como muchos ya sabréis a mediados de 2019 entró en vigor en España la nueva ley hipotecaria, que cambia sustancialmente la normativa para la concesión de préstamos hipotecarios en España y también regula las comisiones que puede cobrarnos un banco.

Sin embargo en lo que respecta a la comisión de apertura, la nueva ley prácticamente pasa de puntillas y se limita a decir que el banco sólo podrá cobrarnos esta comisión: es decir, no más comisiones de estudio. Pero en la práctica esto no supone un cambio real, ya que no se fija ningún límite para la comisión de apertura.

Es decir, en lugar de hacer como antes y decir “comisión de apertura y estudio”, los bancos pueden llamarlo simplemente “comisión de apertura”… y cobrar lo mismo o más que antes, porque además como hemos visto el Supremo les ha dicho que están en su derecho de hacerlo. Eso sí, en esa comisión tendrán que ir incluidos todos los gastos que cada entidad quiera repercutir en sus clientes. ¿Más claridad? Puede, pero pagaremos el mismo dinero.

Por tanto, además de saber bien qué es la comisión de apertura de un préstamo, con la ley en la mano lo que nos queda es buscar -siguiendo alguno de los consejos que te hemos ofrecido en este artículo- el banco que nos ofrezca el mejor préstamo y las mejores condiciones. Y recuerda: ¡Tú también puedes negociar! Aprovecha que muchos bancos aún se pelean por conseguir clientes.

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